Jefté

También Yefté ('que Yavhé me rescate o me libre'), según el Antiguo Testamento (Jue. 11-12), octavo de los jueces de Israel, considerado uno de los más importantes. 

Expulsado de su lugar de nacimiento Galaad (una región de la actual Jordania) por ser fruto de una unión ilegítima, se convirtió en cabecilla de un grupo de bandidos y dirigió con éxito varias campañas contra los amonitas y efraimitas.

Juez durante seis años, se le menciona en el Nuevo Testamento (Hebreos 11,32) como ejemplo de hombre de fe. 

El famoso relato en que sacrifica su hija a Yahvé para cumplir su promesa de ofrecer en sacrificio "al primero que salga de las puertas de mi casa a mi encuentro cuando vuelva victorioso de los amonitas" (Jue. 11,31) se considera en la actualidad como una justificación alegórica de la práctica de dedicar algunas mujeres israelitas a la virginidad. 

En favor de esta interpretación y contra la idea de que se tratara de un auténtico sacrificio humano, los estudiosos indican que los sacrificios, si bien existían entre los moabitas y aún entre los israelitas, se ofrecían antes y no después de la batalla. 

Una narración igual de proverbial tiene que ver con el método que utilizó para identificar y ejecutar a los efraimitas, incapaces de pronunciar de la forma correcta la palabra hebrea shibólet ('espiga').