Esdras

Titulo del Antiguo Testamento que, junto con el Libro de Nehemías, relata la supuesta historia de los judíos desde el 536 al 432 a.C.

Está atribuido a Esdras, un sacerdote y escriba que representó una figura fundamental en el renacimiento del judaísmo en Palestina tras el cautiverio en Babilonia.

Ese periodo de la historia de Israel se prolongó desde la caída de Jerusalén (586 a.C.) hasta la reconstrucción en Palestina de un nuevo Estado judío después del 538 a.C.

Considerado por algunos como segundo fundador (después de Moisés) de la nación judía, Esdras fue responsable de la exhaustiva codificación de las leyes, incluyendo las que regían el culto en el Templo y el canon de las escrituras.

Por otra parte, contribuyó de forma decisiva a la eventual sustitución de los sacerdotes por los rabinos.

En su origen, los libros de Esdras, Nehemías y Crónicas (1 y 2) formaban una sola obra.

Crónicas, una recapitulación de un largo periodo de la historia judía que aparece en otros libros del Antiguo Testamento, concluye con el final del cautiverio en Babilonia.

Los libros de Esdras y Nehemías abarcan los 100 años siguientes.

Véase: Judíos.

Los libros de Esdras y Nehemías son las principales fuentes de información acerca de la historia judía posterior al exilio.

La primera parte de Esdras da cuenta del edicto del rey persa Ciro el Grande permitiendo a los judíos exiliados retornar a Jerusalén después del 538 a.C. (capítulo 1); presenta una lista de los que regresaron a Jerusalén (capítulo 2); y describe la reconstrucción del Templo, que en otros libros se detalla tan sólo en Ageo y Zacarías.

La segunda parte del libro relata el regreso de Esdras desde Babilonia en el 458 a.C., a la cabeza de otro grupo de exiliados (capítulo 7), presentando una relación de sus compañeros (capítulo 8) y describiendo sus actividades en Jerusalén (capítulos 9 y 10).

Los debates académicos relativos a la identidad del rey Artajerjes mencionado en Esdras 8,1 sugieren como alternativas el 398 ó 397 a.C. como fechas probables para situar en el tiempo el retorno de Esdras.

Los especialistas creen que los libros de Crónicas, Esdras y Nehemías fueron obra de un mismo autor. 

Consideran también que este autor, en ocasiones denominado "el Cronista", utilizó diversas fuentes más antiguas, entre ellas quizá las memorias del propio Esdras y registros del Templo.

En la actualidad se estima que los libros se remontan hacia el 300 a.C.